sábado, 3 de febrero de 2018

50. ¿LOS QUE GUARDAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS BAJO MALDICION?

 ¿Como Armonizas Las Obras De La Ley Que Ataca Pablo En Sus Cartas, Y Las Obras De La Ley Moral? 
¿Son Iguales? 

Te digo que no, lo que Pablo atacaba era que los judíos con su antiguo sistema querían seguir teniendo salvación, sin Cristo, ese sistema estaba obsoleto. 
Pero no habla de la ley moral que es santo, Justo y bueno como Dios mismo, claro es una copia fiel de su carácter. Rom. 7:7,12. Porque si hablara de la ley moral propiamente no como parte del sistema antiguo. Se contradeciría. porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 
Rom. 2:13. 

 ¿ENTONCES QUIENES ESTÁN BAJO MALDICIÓN? 
El que pretende conocer a Dios y sin embargo desobedece sus mandamientos "es mentiroso, y la verdad no está en él" (1 Juan 2: 4). 

¡ESTÁN BAJO MALDICIÓN EL QUE NO HACE LA VOLUNTAD DE DIOS! 
Es decir, el que hace la voluntad de Dios cuando sabe cuál es. La fe en Dios debe acompañar a las acciones; de otro modo es sólo un formalismo. Es verdad que "la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma" (Sant. 2: 17), pero es igualmente cierto que las obras, si no están acompañadas por una fe sincera y viva, también son "muertas" (Heb. 6: 1; 9: 14; 11: 6). Los que no conocen la voluntad de Dios, no deben rendir cuentas de ella (Luc. 12: 47-48); pero los que han oído la voz de Dios que habla a sus corazones y sin embargo persisten en andar por sus propios caminos "no tienen excusa por su pecado" (Juan 15: 22). *

 ¿QUIÉNES ESTÁN BAJO MALDICIÓN? Mat. 7:21-23. 
“Vivir, pretendiendo ser sus seguidores, solo de nombre” Maldad. Gr. anomía, "ilegalidad" o "falta de conformidad con la ley". Los hacedores de maldad están fuera de la ley porque han rehusado conformar sus vidas con el modelo perfecto expuesto en la ley del reino del cielo: "el pecado es infracción de la ley [anomía]" (1 Juan 3: 4). En el monte de los Olivos, Cristo dijo que en los últimos días se multiplicaría la maldad [anomía] (Mat. 24: 12), y pocas décadas más tarde Pablo observó que el "misterio de la iniquidad [anomía]" ya estaba "en acción" (2 Tes. 2: 7). 

EN LA TIERRA NUEVA, LA LEY MORAL SEGUIRA EN VIGENCIA 
22 Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. 23 Y de mes en mes, y de día de reposo[a] en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová. 24 Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre. Isa. 66. Hno. Pio

jueves, 1 de febrero de 2018

49. ¡PONTE EN PAZ CON TU PRÓJIMO, MIENTRAS HAY TIEMPO!


“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” 1 Jn 4:8.
A veces vivimos pensando que nunca moriremos, y la muerte llega de un momento a otro. Donde nuestro odio, rivalidad, superioridad... terminan. 

Es triste cuando conoces gente que nunca te pidió perdón del daño que te hizo, y que fueron enemigos gratuitos, sin razón ni lógica... solo por el hecho de odiar para no perder la costumbre. 

Muchas veces lo encontré en la calle, pero nunca atinó a disculparse siquiera, el tiempo hizo que olvidara la pena y perdone en mi ser; por tanto lo saludaba y pasaba. 
hoy ya no hay más tiempo ni oportunidad para que lo haga, 
terminó su lucha para siempre. 

¿La pregunta que me hice en el día, cuando me dieron la noticia triste, es como viviremos así en el cielo?, 
¿y si mi morada está cerca a la suya, podremos vivir con ese espíritu? Es triste verdad… 
 Es una pena que embarga mi ser hoy. 

Si hoy en tu ser abrigas odio contra tu prójimo, ponte en paz, reconcíliate, ¡porque mañana puede ser tarde!
Porque “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” Hno. Pio

viernes, 5 de enero de 2018

48. ¿BAILA Y DANZA COMO DAVID?


8 Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy. 9 Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová? 10 De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo. 11 Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa. 12 Fue dado aviso al rey David, diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David. 13 Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían andado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado. 14 Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino. 15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta. (2Sam. 6:8-15 R60). 

La reprensión divina realizó su obra en David. Le indujo a comprender como nunca antes la santidad de la ley de Dios, y la necesidad de obedecerla estrictamente. El favor manifestado a la casa de Obed-edom infundió nuevamente en David la esperanza de que el arca pudiera reportarle bendiciones a él y a su pueblo. Al cabo de tres meses, resolvió hacer un nuevo esfuerzo para transportar el arca, y esta vez tuvo especial cuidado de cumplir en todo detalle las instrucciones del Señor. Volvió a convocar a todos los hombres principales de la nación, y una congregación enorme se reunió alrededor de la morada del geteo. Con cuidado reverente se colocó el arca en los hombros de personas divinamente designadas; la multitud se puso en fila, y con corazones temblorosos los que participaban en la vasta procesión se pusieron en marcha. Cuando habían andado seis pasos, sonaba la trompeta mandando hacer alto. Por orden de David, se habían de ofrecer "un buey y un carnero grueso." El regocijo reinaba en lugar del temor entre la multitud. El rey había puesto a un lado los hábitos regios, y se había vestido de un efod de lino sencillo, como el que llevaban los sacerdotes. No quería indicar por este acto que asumía las funciones sacerdotales, pues el efod era llevado a veces por otras personas además de los sacerdotes. Pero en este santo servicio tomaba su lugar, ante Dios, en igualdad de condiciones con sus súbditos. 766 En ese día debía adorarse a Jehová. Era el único que debía recibir reverencia. Nuevamente el largo séquito se puso en movimiento, y flotó hacia el cielo la música de arpas y cometas, de trompetas y címbalos, fusionada con la melodía de una multitud de voces. En su regocijo, David "saltaba con toda su fuerza delante de Jehová," al compás de la música. 

El hecho de que, en su alegría reverente, David bailó delante de Dios ha sido citado por los amantes de los placeres mundanos para justificar los bailes modernos; pero este argumento no tiene fundamento. 

En nuestros días, el baile va asociado con insensateces y festines de medianoche. La salud y la moral se sacrifican en aras del placer. Los que frecuentan los salones de baile no hacen de Dios el objeto de su contemplación y reverencia. La oración o los cantos de alabanza serían considerados intempestivos en esas asambleas y reuniones. Esta prueba debiera ser decisiva. Los cristianos verdaderos no han de procurar las diversiones que tienden a debilitar el amor a las cosas sagradas y a aminorar nuestro gozo en el servicio de Dios. La música y la danza de alegre alabanza a Dios mientras se transportaba el arca no se asemejaban para nada a la disipación de los bailes modernos. Las primeras tenían por objeto recordar a Dios y ensalzar su santo nombre. Los segundos son un medio que Satanás usa para hacer que los hombres se olviden de Dios y le deshonren. EGW. PP. 

NOTA. Lo que pasó con David fue que experimentó una alegría máxima, una alegría sin límites, y no sabía si saltar o gritar por la alegría de ver el arca del señor, ser traslado a su lugar, después de muchos años. Recuerda: No tuvo otra motivación que eso, agradecimiento infinito a Dios por su grande bondad. No quería imitar los bailes de los países vecinos, sino solo en su alegría alabarlo, solo alabarlo, en espíritu y verdad, por eso éste es el único caso singular registrado en el libro sagrado. Hno. Pio