martes, 29 de septiembre de 2020

170. DAVID “UN REY CONFORME AL CORAZÓN DE DIOS”

“Entonces Samuel dijo a Saúl: Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo” 1 Samuel 13:13,14.

*Cuando Saúl fue elegido Rey, fue conforme al corazón y la voluntad humana. En cambio, David fue elegido por Dios directamente conforme a su voluntad. Por eso se dice un rey conforme a su corazón. Eso no quiere decir que sería intachable o sin errores. Pero lo era hasta ahora que fue elegido porque se deleitaba en Dios. Y tenía el Espíritu de Dios.

A partir de entonces Dios le daría todas las herramientas para prepararse y ser un buen líder de su pueblo. Y David, lo valoró y lo aprovechó. Y la decisión que tomará, paso a paso definiría su lealtad al Señor su Dios.

El hecho que tengamos el Espíritu Santo, no es garantía de nada permanente sino decidimos caminar cada día, a cada instante buscado su dirección, así estará siempre como el centro de nuestras vidas, y siempre lo honraremos.

El capítulo 16 de 1 Samuel. Aparece por primera vez David, en el registro sagrado. Y en el libro La HISTORIA DE LOS PATRIARCAS Y PROFETAS, CAPITULO 62. DICE AL RESPECTO:

* …DAVID, en el vigor de la adolescencia cuidó sus rebaños mientras pacían en las colinas que rodean a Belén.  El sencillo pastor entonaba los himnos que él mismo componía y con la música de su arpa acompañaba dulcemente la melodía de su voz fresca y juvenil.  EL SEÑOR HABÍA ESCOGIDO A DAVID, y le estaba preparando, en su vida solitaria con sus rebaños, para la obra que se proponía confiarle en los años venideros.

Mientras que David vivía así en el retiro de su vida humilde de pastor, el Señor Dios habló al profeta Samuel acerca de él.  "Y dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo has tú de llorar a Saúl, habiéndole yo desechado para que no reine sobre Israel?  Hinche tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén: porque de sus hijos me he provisto de rey....

Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A sacrificar a Jehová he venido. Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y ungirme has al que yo te dijere.  Hizo pues Samuel como le dijo Jehová: y luego que él llegó a Beth-lehem, los ancianos de la ciudad le salieron a recibir con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida?  Y él respondió: Sí." Los ancianos aceptaron una invitación al sacrificio, y Samuel llamó también a Isaí y sus hijos.  Se construyó un altar, y el sacrificio quedó listo.  Toda la casa de Isaí estaba presente, con la excepción de David, el hijo menor, al que se había dejado cuidando las ovejas, pues no era seguro dejar a los rebaños sin protección. 692

Cuando el sacrificio hubo terminado, y antes de participar del festín subsiguiente, SAMUEL INICIÓ SU INSPECCIÓN PROFÉTICA de los bien parecidos hijos de Isaí.  Eliab era el mayor, y el que más se parecía a Saúl en estatura y hermosura.  Sus bellas facciones y su cuerpo bien desarrollado llamaron la atención del profeta.  CUANDO SAMUEL MIRÓ su porte principesco, pensó ciertamente que era el hombre a quien Dios había escogido como sucesor de Saúl; y esperó la aprobación divina para ungirle.  Pero Jehová no miraba la apariencia exterior.  Eliab no temía al Señor.  Si se le hubiera llamado al trono, habría sido un soberano orgulloso y exigente.  La palabra del Señor a Samuel fue: "No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová mira no lo que el hombre mira pues que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón". 1 Samuel 16:7. PP

*CUANDO DICE: JEHOVÁ MIRA EL CORAZÓN”. El "corazón" se refiere al intelecto, los afectos y la voluntad (Sal. 139:23; Mat. 12:34; etc.). Es el factor que preside para determinar el destino, pues como es el pensamiento del hombre "en su corazón, tal es él" (Prov. 23:7). En su esencia, la libre elección es un asunto del intelecto, pero a menudo con gran influencia de los sentimientos y las emociones.  Dentro de los límites del tiempo de gracia Dios invita a los hombres: "Venid luego... y estemos a cuenta" (Isa. 1:18). El quiere que lo conozcamos y nos enteremos de su plan, porque "mirando a cara descubierta" somos transformados, (2 Cor. 3:18).

DIOS SE DIRIGE AL INTELECTO.  La apariencia externa no revela los verdaderos motivos de la vida pues con frecuencia se interpretan mal las acciones.  Cuando Moisés dijo a los hijos de Israel: "Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón" (Deut. 6: 5), pensaba en la influencia guiadora que actúa en la vida por medio de una relación personal con Dios.  El hecho de que los discípulos hubieran visto a Dios mediante una íntima relación con Jesús (Juan 14: 9) los fortaleció muchísimo en su entrega a los planes divinos para ellos.  David había aprendido a conocer a Dios mientras apacentaba sus ovejas y, aunque no lo reconocieran sus hermanos, ese conocimiento hizo posible que el Espíritu Santo lo guiara paso tras paso. CBA

* EL SOLITARIO PASTORCILLO se sorprendió al recibir la llamada inesperada del mensajero, que le anunció que el profeta había llegado a Belén y le mandaba llamar. Preguntó asombrado por qué el profeta y juez de Israel deseaba verle; pero sin tardanza alguna obedeció al llamamiento.  "Era rubio, de hermoso parecer y de bello aspecto." Mientras Samuel miraba con placer al joven pastor, bien parecido, varonil y modesto, le habló la voz del Señor diciendo: "Levántate y úngelo, que éste es." EN EL HUMILDE CARGO DE PASTOR, David había demostrado que era valeroso y fiel; y ahora Dios le había escogido para que fuera el capitán de su pueblo.  "Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y ungiólo de entre sus hermanos: y desde aquel día en adelante el espíritu de Jehová tomó a David." 1 Samuel 16: 12,13.

* Otro lider, también fue llamado como David de entre el pastoreo a sus ovejas. Nos referimos a Moisés. Que fue reeducado segundo asegundo por el Señor para ser el medio por el cual sacaría a su pueblo a la libertad.

A la edad de 80 años, fue llamado al santo ministerio, a esa edad Moisés estaba preparado para cumplir la última parte de su vida. La profesión que trasciende este mundo y la eternidad de ser ministro de Dios.

*No hay enseñanza completa si solo oramos y estudiamos su palabra. El siguiente paso es la reflexión y la contemplación de la creación de Dios. Y Moisés pudo ser cambiado del ser el hombre que primero se enoja, actúa y luego piensa, a ser el más manso de la tierra.  Num. 12:3. 

Volviendo a los instantes de que David es ungido como Rey. El relato continua: 

*EL PROFETA HABÍA CUMPLIDO la obra que se le había designado, y con el corazón aliviado regresó a Rama.

Samuel no había hablado de su misión, ni siquiera a la familia de Isaí, y realizó en secreto la ceremonia del ungimiento de David.  Fue para el joven un anuncio del destino elevado que le esperaba, para que en medio de todos los diversos incidentes y peligros de sus años venideros, este conocimiento le inspirara a ser fiel al propósito que Dios quería lograr por medio de su vida.

El gran honor conferido a David no le ensoberbeció.  A pesar del elevado cargo que había de desempeñar, siguió tranquilamente en su ocupación, contento de esperar el desarrollo de los planes del Señor a su tiempo y manera.  

Tan humilde y modesto como antes de su ungimiento, el pastorcillo regresó a las colinas, para vigilar y cuidar sus rebaños tan cariñosamente 694 como antes.  Pero con nueva inspiración componía sus melodías, y tocaba el arpa.  Ante él se extendía un panorama de belleza rica y variada.  Las vides, con sus racimos, brillaban al sol.  Los árboles del bosque, con su verde follaje, se mecían con la brisa.  Veía al sol, que inundaba los cielos de luz, saliendo como un novio de su aposento, y regocijándose como hombre fuerte que va a correr una carrera.  Allí estaban las atrevidas cumbres de los cerros que se elevaban hacia el firmamento; en la lejanía se destacaban las peñas estériles de la montaña amurallada de Moab; y sobre todo se extendía el azul suave de la bóveda celestial.

Y más allá estaba Dios.  El no podía verle, pero sus obras rebosaban alabanzas.  La luz del día, al dorar el bosque y la montaña, el prado y el arroyo, elevaba a la mente y la inducía a contemplar al Padre de las luces, Autor de todo don bueno y perfecto.  Las revelaciones diarias del carácter y la majestad de su Creador henchían el corazón del joven poeta de adoración y regocijo.

“En La Contemplación De Dios Y De Sus Obras, Las Facultades De La Mente Y Del Corazón De David Se Desarrollaban Y Fortalecían Para La Obra De Su Vida Ulterior”. 

Diariamente iba participando en una comunión más intima con Dios.  Su mente penetraba constantemente en nuevas profundidades en busca de temas que le inspirasen cantos y arrancasen música a su arpa.  La rica melodía de su voz difundida a los cuatro vientos repercutía en las colinas como si fuera en respuesta a los cantos de regocijo de los ángeles en el cielo.

¿Quién puede medir los resultados de aquellos años de labor y peregrinaje entre las colinas solitarias?

LA COMUNIÓN CON LA NATURALEZA Y CON DIOS, el cuidado diligente de sus rebaños, los peligros y libramientos, los dolores y regocijos de su humilde suerte, no sólo habían de moldear el carácter de David e influir en su vida futura, sino que también por medio de los salmos del dulce cantor de Israel, en todas las edades venideras, habrían de comunicar amor y fe al corazón de los hijos de 695 Dios, acercándolos al corazón siempre amoroso de Aquel en quien viven todas sus criaturas.

DAVID, EN LA BELLEZA Y EL VIGOR DE SU JUVENTUD, se preparaba para ocupar una elevada posición entre los más nobles de la tierra.  EMPLEABA SUS TALENTOS, como dones preciosos de Dios, para alabar la gloria del divino Dador.

LAS OPORTUNIDADES que tenía de entregarse a la contemplación y la meditación sirvieron para enriquecerse con aquella sabiduría y piedad que hicieron de él el amado de Dios y de los ángeles.  Mientras contemplaba las perfecciones de su Creador, se revelaban a su alma concepciones más claras de Dios.  TEMAS QUE ANTES LE ERAN OBSCUROS, se aclaraban para él con luz meridiana, se allanaban las dificultades, se armonizaban las perplejidades, y cada nuevo rayo de luz le arrancaba nuevos arrobamientos e himnos más dulces de devoción, para gloria de Dios y del Redentor.  El amor que le inspiraba, los dolores que le oprimían, los triunfos que le acompañaban, eran temas para su pensamiento activo; y cuando contemplaba el amor de Dios en todas las providencias de su vida, el corazón le latía con adoración y gratitud más fervientes, su voz resonaba en una melodía más rica y más dulce; su arpa era arrebatada con un gozo más exaltado; y el pastorcillo procedía de fuerza en fuerza, de sabiduría en sabiduría; pues el Espíritu del Señor le acompañaba. PP EGW

*Bueno tenemos a un futuro prospecto de Rey. Que haría de Israel, un reino grande y poderoso y continuaría hasta Salomón su hijo. Cuando los pueblos han buscado entender los caminos de Dios para sus vidas, han sido pueblos prósperos. “Sólo hay progreso y paz, siguiendo los principios divinos” Ministerio Hno. Pio


lunes, 24 de agosto de 2020

169. UN BREVE RESUMEN DEL REINADO DE SAÚL.

Cuando fue llamado al trono, Saúl tenía una opinión muy humilde de su propia capacidad, y se dejaba instruir.  Le faltaban conocimientos y experiencia, y tenía graves defectos de carácter. Pero el Señor le concedió el Espíritu Santo para guiarle y ayudarle, y le colocó donde podía desarrollar las 686 cualidades requeridas para ser soberano de Israel. Si hubiera permanecido humilde, procurando siempre ser dirigido por la sabiduría divina, habría podido desempeñar los deberes de su alto cargo con éxito y honor.  Bajo la influencia de la gracia divina, toda buena cualidad habría ido ganando fuerza, mientras que las tendencias pecaminosas habrían perdido su poder. Tal es la obra que el Señor se propone hacer en beneficio de todos los que se consagran a él.

Son muchos los que él llamó a ocupar cargos en su obra porque tienen un espíritu humilde y dócil.  En su providencia los coloca donde pueden aprender de él.  Les revelará los defectos de carácter que tengan, y a todos los que busquen su ayuda, les dará fuerza para corregir sus errores.

Pero Saúl se vanaglorió de su ensalzamiento, y deshonró a Dios por su incredulidad y desobediencia.  Aunque al ser llamado a ocupar el trono era humilde y dudaba de su capacidad, el éxito le hizo confiar en sí mismo.  La primera victoria de su reinado encendió en su corazón aquel orgullo que era su mayor peligro.  El valor y la habilidad militar que manifestó en la liberación de Jabes-Galaad despertaron el entusiasmo de toda la nación.  El pueblo honró a su rey, olvidándose de que no era sino el agente por medio de quien Dios había obrado; y aunque al principio Saúl dio toda la gloria a Dios, más tarde se atribuyó el honor.  Perdió de vista el hecho de que dependía de Dios, y en su corazón se apartó del Señor.  Así se preparó para cometer su pecado de presunción y sacrilegio en Gilgal.

La misma confianza ciega en sí mismo le condujo a rechazar la reprensión de Samuel.  Saúl reconocía que Samuel era un profeta enviado de Dios; por consiguiente, debiera haber aceptado el reproche, aunque él mismo no pudiese ver que había pecado.  Si se hubiera mostrado dócil para ver y confesar su error, esta amarga experiencia le habría resultado en una salvaguardia para el futuro.

Si el Señor se hubiera separado enteramente de Saúl, no le habría hablado otra vez por medio de su profeta, ni le habría 687 confiado una obra definida que hacer, para que corrigiera sus errores pasados.  Cuando un profeso hijo de Dios se vuelve descuidado en el cumplimiento de la voluntad de su Padre, e induce así a otros a que sean irreverentes y desprecien los mandamientos de Dios, hay todavía una posibilidad de que sus fracasos se truequen en victorias si tan sólo acepta la reprensión con verdadera contrición de alma, y se vuelve hacia Dios con humildad y fe.  La humillación de la derrota resulta a menudo en una bendición al mostrarnos nuestra incapacidad para hacer la voluntad de Dios sin su ayuda.

CUANDO SAÚL SE DESVIÓ DE LA REPRENSIÓN que le mandó el Espíritu Santo de Dios, y persistió en justificarse obstinadamente, rechazó el único medio por el cual Dios podía obrar para salvarle de sí mismo.  Se había separado voluntariamente de Dios.  No podía recibir ayuda ni dirección de Dios antes de volver a él mediante la confesión de su pecado.

En Gilgal, Saúl había aparentado ser muy concienzudo, cuando ante el ejército de Israel ofreció un sacrificio a Dios.  Pero su piedad no era genuina.  Un servicio religioso realizado en oposición directa al mandamiento de Dios, sólo sirvió para debilitar las manos de Saúl y le colocó en una posición tal que no podía recibir la ayuda que Dios quería tanto otorgarle.

EN LA EXPEDICIÓN CONTRA AMALEC, Saúl creyó que había hecho cuanto era esencial entre todo lo que el Señor le había mandado; pero al Señor no le agradó la obediencia parcial, ni quiso pasar por alto lo que se había descuidado por un motivo tan plausible.

Dios no le ha dado al hombre la libertad de apartarse de sus mandamientos.  El Señor había declarado a Israel: "No haréis ... cada uno lo que le parece," sino "guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando." (Deut. 12: 8, 28.) Al decidir sobre cualquier camino a seguir, no hemos de preguntarnos si es previsible que de él resultará algún daño, sino más bien si está de acuerdo con la voluntad de Dios, "Hay camino que al hombre parece derecho; empero su fin son caminos de muerte." (Prov. 14: 12.) 688

"El obedecer es mejor que los sacrificios." Las ofrendas de los sacrificios no tenían en sí mismas valor alguno a los ojos de Dios.  Estaban destinadas a expresar, por parte del que las ofrecía, arrepentimiento del pecado y fe en Cristo, y a prometer obediencia futura a la ley de Dios. Pero sin arrepentimiento, ni fe ni un corazón obediente, las ofrendas no tenían valor.  Cuando, violando directamente el mandamiento de Dios, Saúl se propuso presentar en sacrificio lo que Dios había dispuesto que fuese destruido, despreció abiertamente la autoridad divina.  El sacrificio hubiera sido un insulto para el Cielo.

No obstante conocer el relato del pecado de Saúl y sus resultados, ¡cuántos siguen una conducta parecida!  Mientras se niegan a creer y obedecer algún mandamiento del Señor, perseveran en ofrecer a Dios sus servicios religiosos formales.  No responde el Espíritu de Dios a tal servicio.  Por celosos que sean los hombres en su observancia de las ceremonias religiosas, el Señor no las puede aceptar si ellos persisten en violar deliberadamente uno de sus mandamientos.

"Como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría el infringir." La rebelión tuvo su origen en Satanás, y toda rebelión contra Dios se debe directamente a las influencias satánicas.  Los que se oponen al gobierno de Dios se han aliado con el caudillo de los apóstatas, y éste ejercerá su poder y astucia para cautivar los sentidos de ellos y descarriar su entendimiento. Hará que todo aparezca bajo una luz falsa.

Como nuestros primeros padres, los que están bajo el dominio de su hechizo ven sólo los grandes beneficios que han de recibir por su transgresión. No puede darse mayor evidencia del poder engañador de Satanás que el hecho de que muchos que son dirigidos por él se engañan a sí mismos con la creencia de que están en el servicio de Dios.

CUANDO CORÉ, DATÁN Y ABIRAM se rebelaron contra la autoridad de Moisés, creyeron que sólo se estaban oponiendo a un jefe humano, a un hombre como ellos mismos; y llegaron a creer que estaban realmente haciendo la voluntad 689 de Dios.  Pero al rechazar el instrumento escogido por Dios, rechazaron a Cristo; e insultaron al Espíritu de Dios.

ASÍ, EN LOS DÍAS DE CRISTO, los escribas y ancianos judíos, que profesaban ser muy celosos por el honor de Dios, crucificaron a su Hijo.  El mismo espíritu existe todavía en los corazones de los que insisten en seguir su propia voluntad en oposición a la voluntad de Dios.

Saúl había tenido pruebas abundantes de que Samuel era inspirado por Dios.  Al atreverse a desobedecer el mandamiento que Dios le había dado por el profeta, obró contra los dictados de la razón y del sano juicio.  Su presunción fatal debe atribuirse al hechizo satánico.  Saúl había demostrado gran celo en el exterminio de la idolatría y de la hechicería; no obstante, en su desobediencia al mandamiento divino había sido instigado por el mismo espíritu de oposición a Dios que animaba a los que practicaban la hechicería, y había sido tan realmente inspirado por Satanás como ellos; y cuando fue reprendido por ello, sumó la obstinación a la rebelión.  No podría haber hecho mayor insulto al Espíritu de Dios si se hubiera unido abiertamente con los idólatras.

Pasar por alto los reproches y las advertencias de la palabra de Dios o de su Espíritu, es un paso peligroso.  Muchos, como Saúl, ceden a la tentación hasta que se ponen ciegos y no pueden ver el carácter verdadero del pecado.  Se jactan de que tenían algún buen propósito en vista, y que no han hecho ningún daño al apartarse de las instrucciones de Dios.  Así desprecian el Espíritu de la gracia hasta que ya no oyen su voz, y él los deja entregados a los engaños que han escogido.

EN SAÚL DIOS HABÍA DADO A LOS ISRAELITAS UN REY SEGÚN EL CORAZÓN DE ELLOS, como dijo Samuel cuando le fue confirmado el reino a Saúl en Gilgal: "Ahora pues, ved aquí vuestro rey que habéis elegido." (1 Sam. 12: 13.) Bien parecido, de estatura noble y de porte principesco, tenía una apariencia en un todo de acuerdo con el concepto que ellos tenían de la dignidad real; y su valor personal y su pericia en la dirección de los ejércitos 690 eran las cualidades que ellos consideraban como las mejor calculadas para obtener el respeto y el honor de otras naciones.

Les interesaba muy poco que su rey tuviera las cualidades superiores que eran las únicas capaces de habilitarle para gobernar con justicia y con equidad.  No pidieron un hombre que tuviera verdadera nobleza de carácter, y que amara y temiera a Dios.  No buscaron el consejo de Dios acerca de las cualidades que su gobernante debía tener para que ellos pudieran conservar su carácter distintivo y santo como pueblo escogido del Señor.  No buscaron el camino de Dios, sino el propio.  Por lo tanto, Dios les dio un rey como lo querían, uno cuyo carácter reflejaba el de ellos mismos.  El corazón de ellos no se sometía a Dios, y su rey tampoco era subyugado por la gracia divina.  Bajo el gobierno de este rey, IBAN A OBTENER la experiencia necesaria para que pudieran ver su error, y volver a ser leales a Dios.

Sin embargo, habiendo el Señor encargado a Saúl la responsabilidad del reino, no le abandonó ni le dejó solo. Hizo que el Espíritu Santo se posara en Saúl para que le revelara su propia debilidad y su necesidad de la gracia divina; y si Saúl hubiera fiado en Dios, el Señor habría estado con él. Mientras la voluntad de Saúl fue dominada por la voluntad de Dios, mientras cedió a la disciplina de su Espíritu, Dios pudo coronar sus esfuerzos de éxito.  Pero cuando Saúl escogió obrar independientemente de Dios, el Señor no pudo ya ser su guía, y se vio obligado a hacerle a un lado. Entonces llamó a su trono a un "varón según su corazón"            (1 Sam. 13:14), no a uno que no tuviera faltas en su carácter, sino a uno que, en vez de confiar en sí mismo, dependería de Dios, y sería guiado por su Espíritu; que, cuando pecara, se sometería a la reprensión y la corrección. PP/EGW

*Cuando se habla del nuevo Israel. La palabra inspirada dice así: Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pe. 2:9. Igual como dijo al Israel antiguo. Éxodo 19:5,6. Tomando esas bendiciones. Debemos considerar lo que fue la vida de Saúl, para valor nuestro legado y vivir a la altura de los requerimientos divinos. Amen. Ministerio Hno. Pio